Celebración de la obra de Sergio Chaple

Celebración de la obra de Sergio Chaple es el título del foro literario dedicado a tan ilustre personalidad de las letras cubanas y fuera de nuestras fronteras geográficas, y desarrollado en la sala Martínez Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), subsede de la edición 28 de la Feria Internacional del Libro de La Habana (FILH).

El foro se estructuró en forma de panel, integrado por los doctores Cira Romero y Virgilio López Lemus, así como por los escritores Julio Travieso y Lázaro Zamora, quienes mostraron una visión panorámica de la vida y la obra del doctor Sergio Chaple, profesor titular de la Universidad de La Habana e investigador titular del Instituto de Literatura y Lingüística Jose A. Portuondo Valdor.

De acuerdo con el criterio de los ponentes, el eminente escritor, ensayista e investigador habanero tiene, en el campo de las letras cubanas, una obra vasta y sólida, pero polémica, que merece (sin objeción alguna) ser homenajeada en el contexto de la FILH.

La relación de sus críticas y ensayos literarios es ancha y lejana, como la pampa argentina, y se destacan en ella los temas relacionados con la obra de Rafael María de Mendive (1821-1886) y Alejo Carpentier (1904-1980), de quien ha pesquisado la totalidad de sus novelas con una gran profundidad. Tanto es así, que ha escrito nueve novelas acerca del Premio Cervantes de Literatura 1978.

Cuando se celebra el aniversario 166 del natalicio de José Martí, es justo agasajar a Chaple, cuya producción intelectual y espiritual ha estado fundamentalmente inspirada en las enseñanzas del Apóstol, así como en la doctrina martiana; según señalaron los disertantes.

Chaples, además de varios textos sobre narrativa de ficción,  ha desempeñado la función de antologador de la producción intelectual y espiritual de emblemáticos escritores insulares, así como seleccionador de la correspondencia que esos creadores establecieron con colegas de profesión u otros destinatarios.

Por otra parte, destacaron la capacidad de entendimiento que lo singulariza, avalada por una proyección ético-humanista por excelencia, ya que vincula dialécticamente  la unidad con la diversidad.

La obra de Chaple se caracteriza en lo fundamental, por los valores éticos, estéticos, artísticos, humanos y espirituales en que se estructura, además de poseer un pleno dominio de la lengua cervantina, mientras que la línea temática desarrollada por él es, en la praxis, casi inabarcable.

Desde la vertiente personográfica, los expositores lo definen como un hombre sencillo, humilde, honesto, trabajador incansable (no obstante los problemas de salud y de otra índole que presenta), así como un cálido defensor de los criterios en que descansan sus bien documentados puntos de vista acerca de los disímiles temas que trata en su antológica obra.

Por último, los panelistas estiman que el doctor Sergio Chaple es: “a pesar de todos los pesares”, al decir del venerable padre Félix Varela Morales, un triunfador; por ende, ya es parte de la historia de la literatura cubana contemporánea.